
"Vender libros no es igual que ser librero. Cualquiera puede vender un libro si se lo pide el cliente,pero la relación del librero con sus libros es como la que tiene el pastor con su rebaño. Siendo cierto que vive de ellos,vive sobre todo para ellos.Es decir,los ama. Ser librero es como estar enamorado de la vida". José Saramago
miércoles, 25 de marzo de 2026
Planta historias y el mundo florecerá (Elena Perikleous) Había una vez un niño que quería vivir mejor que los héroes de los cuentos de hadas, que simplemente vivían bien. Crecía y cambiaba. Leía y se transformaba. Se convertía en Don Quijote y combatía los molinos de viento. Se convertía en Alicia y daba vida a las maravillas. Se convertía en Robin y salvaba los bosques. Se convertía en lobo y formaba manadas que cantaban a la luna. Pasaban los años, pero el mundo no cambiaba como él deseaba. Sin embargo, consiguió crear un mundo propio. En un patio con jardín. Puso dentro todo lo que amaba. Pasaron más años y, a medida que se volvía cada vez más sabio con sus lecturas, encontró la solución. Llegó el otoño. Aró bien la tierra y plantó. Después llegó el invierno. Esperó a que se derritiera el manto blanco. Con la maravillosa compañía de los libros consiguió ser paciente. En primavera brotaron las primeras hojitas. Crecieron troncos, ramas, asomaron capullos. El alma se llenó de colores y aromas. ¿En verano? Barcos, veleros, globos aerostáticos, bicicletas… ¡Viajaba por todas partes! Ahora sabía con certeza que solo así cambiaría el mundo. Se convirtió en plantador. Plantador de historias mágicas. Sembraba palabras, abonaba imágenes, cultivaba magia, regaba fantasía y brotaban historias. ¿Después? Podaba amor y regalaba ramos a los transeúntes. Ramos de paz, de esperanza, de fuerza, de fe en lo imposible. Ramos de pequeños milagros para cada uno. Cada primavera, el 2 de abril, las historias que plantaba hacían florecer el mundo. Ah, y con los talleres de jardinería compartía el conocimiento de la plantación con grandes y pequeños. Y su jardín se convirtió en el Jardín de la Esperanza y su patio en el Patio de las Maravillas, con el hacedor de maravillas siempre allí, desenrollando hilos rojos de historias..
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